La producción artística de Guillermo Losano se desenvuelve en la intersección entre la escultura metálica y la resignificación de la materia recuperada. A través del ensamble de chatarra, hierro y objetos encontrados, el artista articula un lenguaje visual donde el desecho industrial se transforma en un vehículo de memoria colectiva e íntima. Su investigación formal no solo aborda el cuidado del medio ambiente y la identidad de las Sierras Chicas, sino que también indaga en narrativas profundamente humanas y recuerdos de la infancia. Con una notable sensibilidad para el espacio público, Losano dota a sus figuras estilizadas y animales de una fuerte carga dramática, convirtiendo el residuo mecánico en símbolos comunitarios que cuentan historias sobre la escasez del agua, el valor de la solidaridad ante las catástrofes y el poder de los lazos locales.

Nacido en 1957 en Córdoba, Guillermo Losano es escultor. Inició su producción en la disciplina de manera autodidacta en 1973 a través del trabajo en madera y la participación en muestras colectivas. Entre 1999 y 2004, consolidó su formación técnica y académica en el emblemático taller “La Cúpula” del maestro Mario Rosso. Con una trayectoria que supera las tres décadas, Losano se destaca tanto por su labor en el formato de exhibición como por su rol activo en la realización de obras monumentales de gran impacto comunitario.

Su carrera posee un fuerte anclaje en el circuito ferial y de salones de América y Europa. Ha participado en más de 30 exposiciones en espacios como Praxis, el Latin American Art Museum y los museos Buffo y Mujica Lainez, además de ferias internacionales como la Seattle Art Fair (en sus ediciones de 2022 a 2024). Asimismo, ha integrado numerosos simposios de escultura en Costa Rica y en diversas provincias argentinas, recibiendo distinciones entre las que destacan el Primer Premio en el Simposio Goicoechea (Costa Rica, 2011), el Primer Premio en Tango.Ar (Buenos Aires, 2002) y la selección en el Museo Bonfiglioli (2016).

Con una prolífica presencia en el entorno urbano, su obra pública incluye hitos internacionales como “Water the Drop of Life”, emplazada en Delft (Países Bajos) por UNESCO-IHE en 2004. En el plano nacional, es autor de esculturas icónicas como “Un cromosoma más no está de más” (instalada frente a la Legislatura de Córdoba en 2021), “Génesis T” (Ciudad Universitaria, 2009) y la reciente puesta en valor de “La última gota” en Unquillo. Su producción forma parte de colecciones privadas en Argentina, España, Estados Unidos, Países Bajos y Brasil.

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